¿Cómo salir del ciclo "restricción - compulsión"?

¿Te ha pasado que tiene épocas del año / mes / semana donde te sientes más en “control” con la comida y de repente es como si ese control desapareciera? Un ejemplo muy sencillo es cuando entramos en el ciclo de “me cuido entre semana y los fines de semana me dejo caer”, muchas veces ni se te antoja lo que te estas dando “permiso” de comer o ni hambre tienes, pero sientes la necesidad de comerlo porque ya esperaste toda la semana para hacerlo.

Eliminar la restricción por completo a la hora de comer no es nada fácil cuando venimos de muchos años de hacer dieta o de seguir etiquetas alimentos como “buenos” y “malos”. Pero eliminarla es lo que te dará libertad total al momento de elegir tus comidas y te llevará a comer intuitivamente. Hoy te quiero platicar cómo se ve la restricción y te quiero dar algunos tips para llegar a tener ese permiso incondicional para comer que tanto queremos:

1.     “Ya rompí la dieta, mejor la rompo bien”: Las personas que hacen dieta basan su logro diario en si hicieron la dieta al pie de la letra o no. Este sería un factor importante para decidir si el día fue exitoso o un total fracaso. Se sabe que es imposible (en una persona sana) no tener antojos, así que tarde o temprano se te antojará una galleta, pastel, pizza o algo que tal vez crees que sería un fracaso comer. Así que bueno, el final ya te lo sabes. Te comes el pedazo, te sientes culpable, dices “pues ya qué” y viene una compulsión. ¿Te suena?

2.     “El síndrome de la última cena”: Así me gusta llamarle al fenómeno que sucede cuando sabes que pronto empiezas la dieta y necesitas acabarte todo lo que tienes enfrente, ya sea para evitar “tentaciones” al empezar tu dieta o por miedo a no volverlo a comer en mucho tiempo. Por ejemplo, los domingos. Cuando tu cuerpo sabe que el lunes viene una restricción, tu cuerpo entra en estado de alerta y tiene la necesidad de comer en cantidades mucho más grandes de lo normal. Se está anticipando al estado de hambruna al que lo someterás a partir del lunes.

3.     “La manzana prohibida”: ¿Qué pasa cuando a un niño le prohíbes algo? Lo quiere al doble, ¿no? Esa curiosidad y necesidad que desarrolla la mente de hacer eso prohibido también sucede en los adultos. Cuando un alimento tiene la etiqueta de “prohibido”, “malo”, etc. el cuerpo lo quiere con más fuerza. Piensa en esos alimentos que generalmente te causan compulsión o pérdida de control (ej. pasteles, papitas, galletas, chocolates, etc). y ahora piensa si los tienes etiquetados como malos, moderados o buenos. ¿Ves?

4.     “El hambre mental”: A mi con que me digan que voy a empezar dieta ya me dio hambre. Se hizo un estudio (Menzlaff y Wegner, 2000) a un grupo de personas donde se les dijo que no pensaran en un oso blanco. Imagina: “Cierra tus ojos y no pienses en uno oso blanco”. ¿En qué pensaste? Yo también, es un oso blanco. Cuando le preguntaron a los participantes en qué habían pensado, la gran mayoría también pensó en un oso blanco. Los investigadores concluyeron que intentar suprimir los pensamientos relacionados con la comida sólo va a hacer que estos aumenten.

 

¿Te identificaste con algún tipo de restricción? No te preocupes, hay manera de trabajarlo poco a poco para irla eliminando. 

Lo primero que te quiero pedir es que hagas una lista de todos esos alimentos que en tu cabeza son considerados “prohibidos” o “malos”. No importa si son 1, 10, 45, 120 alimentos. Escribe todos lo que se te ocurran, piensa en la última vez que comiste cada uno de ellos y contesta:

  • Describe tus pensamientos y tu comportamiento cuando consumes ese alimento. 

  • Mientras comes ese alimento, ¿te sientes conectada/o con su olor, sabor y textura? ¿O más bien sientes que lo comes rápido y con culpa?

  • ¿Qué tiene de malo ese alimento? ¿Qué creencias tienes sobre él?

  • ¿Realmente ese alimento tiene la capacidad de hacerte todo ese daño?

  • ¿Qué beneficios te aporta? ¿Qué tiene de bueno ese alimento? (Pueden ser beneficios a nivel nutricional o emocional). 

Repite esta actividad con cada alimento que tengas etiquetado como “prohibido” y poco a poco irás viendo los cambios. Gracias por leerme una vez más, te dejo mis datos de contacto para que me platiques qué te pareció este artículo y tu experiencia al llevar a cabo la dinámica. Recuerda que puedes escribirme también cualquier tema que te gustaría leer en mi blog. Que tengas excelente día:

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